Cosas que hacer en Madrid: la guía que necesitas para no perderte nada
Madrid es una de esas ciudades que nunca acaba. Da igual cuántas veces la hayas visitado o cuántos años lleves viviendo en ella: siempre hay un barrio que no conoces del todo, un museo que tienes pendiente, un restaurante que te han recomendado tres veces y todavía no has probado. Esta guía no pretende ser exhaustiva —eso es imposible— pero sí quiere ser útil. Las cosas que hacer en Madrid que de verdad merecen tu tiempo, organizadas para que puedas aprovechar cada hora.
Visitar los museos del Triángulo del Arte
Madrid tiene una concentración de museos de primer nivel que muy pocas ciudades del mundo pueden igualar. El llamado Triángulo del Arte —el Prado, el Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza— reúne en apenas un kilómetro tres de las colecciones más importantes de Europa. Si solo tienes un día para cultura, este es el kilómetro que tienes que recorrer.
El Museo del Prado
El Prado es uno de los grandes museos del mundo, sin discusión. Su colección permanente incluye obras de Velázquez —Las Meninas, Las hilanderas—, Goya —las pinturas negras, los fusilamientos del 3 de mayo—, El Greco, Rubens y Tiziano, entre muchos otros. La recomendación práctica: entra con un plan, céntrate en dos o tres salas y disfrútalas de verdad en lugar de intentar verlo todo corriendo. La entrada general cuesta 15€ y es gratuita los días de semana de 18:00 a 20:00 y los domingos de 17:00 a 20:00.
El Museo Reina Sofía
Justo al otro extremo del Paseo del Prado, el Reina Sofía es el gran museo de arte moderno y contemporáneo de España. Su obra estrella es el Guernica de Picasso, pintado en 1937 como respuesta al bombardeo de la ciudad vasca durante la Guerra Civil. Pero la colección va mucho más allá: Dalí, Miró, Juan Gris y una selección de arte internacional que hace del Reina Sofía una visita imprescindible. Entrada gratuita los lunes, miércoles, jueves, viernes y sábados de 19:00 a 21:00.
El Museo Thyssen-Bornemisza
El Thyssen complementa perfectamente a los otros dos: su colección abarca desde los primitivos flamencos del siglo XIII hasta el pop art del siglo XX, pasando por el impresionismo, el expresionismo y el surrealismo. Es el museo más ecléctico de los tres y, para muchos visitantes, el más sorprendente. Imprescindible si te interesa tener una visión completa de la historia del arte occidental.
Perderse por los barrios históricos
Madrid se entiende mejor caminando que en metro. Cada barrio tiene su carácter propio y su ritmo, y la mejor forma de descubrirlo es sin prisas y sin mapa fijo. Estos son los que más merecen tu tiempo.
El Madrid de los Austrias
El corazón histórico de la ciudad. El entorno de la Plaza Mayor, la Calle Mayor, la Plaza de la Villa y las Vistillas conserva el trazado de la Madrid del siglo XVII, cuando la ciudad era el centro de un imperio mundial. Calles estrechas, edificios de ladrillo rojo, iglesias barrocas y tabernas que llevan abiertas más de un siglo. El punto de partida obligado para cualquier visita a Madrid.
La Latina y Lavapiés
Pegados al Madrid de los Austrias, estos dos barrios son el mejor ejemplo de la mezcla que define a la capital. La Latina —especialmente los domingos, con el rastro y el vermut en las terrazas de la Cava Baja— es uno de los planes más madrileños que existen. Lavapiés, con su carácter multicultural y su escena alternativa, es el barrio más cosmopolita y cambiante de la ciudad.
Malasaña y Chueca
Dos barrios que nacieron como epicentros de la Movida Madrileña en los años 80 y que hoy siguen siendo los más vibrantes de la ciudad. Malasaña tiene tiendas vintage, cafeterías con encanto y una vida nocturna que empieza tarde y acaba cuando le da la gana. Chueca es el barrio más abierto y festivo de Madrid, con una oferta gastronómica y de ocio que no para en ningún momento del día.
El barrio de Salamanca
En las antípodas de Lavapiés, el barrio de Salamanca es el Madrid más elegante y señorial. Sus calles en cuadrícula —diseñadas en el siglo XIX por el Marqués de Salamanca— albergan las tiendas de las grandes firmas de moda, algunos de los mejores restaurantes de la ciudad y una arquitectura de finales del XIX que merece la pena contemplar con calma.
El Parque del Retiro: el pulmón verde de Madrid
El Parque del Retiro es imprescindible en cualquier lista de cosas que hacer en Madrid. Con más de 118 hectáreas en pleno centro de la ciudad y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2021, el Retiro es mucho más que un parque: es el lugar donde los madrileños van a respirar, a leer, a remar en el estanque, a ver exposiciones gratuitas en el Palacio de Cristal o simplemente a existir sin que nadie les exija nada.
Los fines de semana el parque se llena de músicos, artistas, familias y turistas que conviven sin problema. En primavera, la Rosaleda —un jardín de rosas en el interior del parque— es uno de los espectáculos más bonitos de la ciudad. La entrada es gratuita y está abierto todos los días del año.
Pasear por el Paseo del Prado y los Jardines Botánicos
El Paseo del Prado, declarado junto al Retiro Patrimonio de la Humanidad, es el eje cultural más importante de Madrid. Tres kilómetros que conectan la Glorieta de Atocha con la Plaza de Cibeles, bordeados de fuentes históricas, museos y jardines. Un paseo que en sí mismo ya es una actividad: la Fuente de Cibeles, la Fuente de Neptuno, la Fuente de Apolo y la arquitectura neoclásica que lo flanquea cuentan siglos de historia sin necesidad de ninguna explicación.
Junto al Prado, el Real Jardín Botánico ofrece una pausa verde en mitad del recorrido cultural. Más de 5.000 especies de plantas en un espacio tranquilo y bien cuidado, ideal para descansar entre museo y museo.
Subir al Palacio Real y ver Madrid desde las alturas
El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial de la familia real española —aunque los reyes no viven en él— y uno de los palacios más grandes de Europa occidental, con más de 3.000 habitaciones. Su visita incluye los salones de aparato, la Real Armería y los Jardines de Sabatini, con vistas espectaculares a la Casa de Campo y la Sierra de Guadarrama.
Para las mejores vistas de Madrid sin entrar a ningún monumento, la terraza del Círculo de Bellas Artes —en la Calle Alcalá, a pocos pasos de la Gran Vía— es uno de los miradores más populares de la ciudad. Entrada reducida y unas vistas que merecen cada céntimo.
Tapear y comer bien: la gastronomía de Madrid
Una de las cosas que hacer en Madrid que nunca falla es comer. La ciudad tiene una oferta gastronómica extraordinaria: mercados renovados como el de San Miguel o el de San Antón, tabernas centenarias en La Latina, cocina de vanguardia en el barrio de Salamanca y restaurantes internacionales de altísimo nivel repartidos por toda la ciudad.
Madrid es especialmente buena para tapear. La cultura del aperitivo —una caña, una tapa, moverse de bar en bar— es una forma de socializar que en pocas ciudades del mundo funciona tan bien. Los domingos en La Latina, los jueves en Malasaña o cualquier tarde en el barrio del Retiro son escenarios perfectos para entender por qué los madrileños comen fuera con tanta frecuencia y con tanto placer.
El Rastro: el mercadillo más famoso de Madrid
Los domingos por la mañana, el barrio de La Latina se transforma en uno de los mercadillos al aire libre más grandes y animados de Europa. El Rastro ocupa varias calles alrededor de la Ribera de Curtidores y ofrece de todo: ropa vintage, antigüedades, libros, discos, objetos de segunda mano y artesanía. No hace falta comprar nada para disfrutarlo: el ambiente, el ruido y la mezcla de gente que lo frecuenta ya son suficiente plan.
Planes nocturnos: Madrid de noche
Madrid tiene fama mundial por su vida nocturna, y no es inmerecida. La ciudad empieza la noche tarde —las cenas raramente son antes de las 21:00— y la alarga todo lo que haga falta. Los barrios de Malasaña, Chueca, La Latina y Lavapiés concentran la mayor parte de la oferta, pero prácticamente cada barrio de Madrid tiene su propia escena nocturna.
Para quienes prefieren algo más tranquilo, los teatros y salas de conciertos de Madrid tienen una programación extraordinaria durante todo el año. El Teatro Real, el Auditorio Nacional y los numerosos teatros del centro ofrecen desde ópera y clásica hasta flamenco, teatro contemporáneo y jazz.
Y para comer en El Retiro: La Baja Marisquería Mexicana
Si el plan te lleva por el barrio del Retiro —uno de los más completos de Madrid, con el parque, la Puerta de Alcalá y el Paseo del Prado a un paso— hay una parada gastronómica que no deberías saltarte: La Baja Marisquería Mexicana, en Calle Alcalá 105.
Especializada en cocina de Baja California, La Baja ofrece marisco fresco, aguachiles, ceviches, tacos y una coctelería de primer nivel en pleno corazón del barrio. Con más de 1.100 reseñas en Google y una valoración de 4,7 sobre 5, es uno de los restaurantes más valorados del Retiro y una de las mejores cosas que hacer en Madrid si te gusta comer bien.